This Time Around

Llevaba varios días queriendo escribir sobre lo cotidiano. Sobre cuánto me gusta. Y sobre cómo lo disfruto en cada cosa que deciden explotar el tema. Una película sobre alguna chica que olvidó su suéter favorito y ahora muere de frío. Una novela gráfica sobre un hombre y sus simples actos diarios para demostrar la pasión que siente hacia un algo. Una canción que hable de cuando uno va manejando sin rumbo, maldiciendo los baches, comenzando a sentir el antojo de un café del oxxo (porque el de 7eleven es demasiado dulce).

Me gustan las historias cotidianas. Y me gusta mi cotidianeidad.

Y no me refiero a la rutina que llega cada dos o tres meses, campante, para apuñalar nuestro espíritu y se va sin más…dejándonos un poco muertos por dentro. Exhaustos.

No. Hablo de los detalles del diario.

Estoy escuchando Sloom de Of Monsters and Men y tengo muchas ganas de llorar (cuándo no. Lo sé). No es un secreto entre los que son más cercanos a mí que no he estado del todo bien. Y sí, de cuando en cuando al contemplar mi Big Picture me pregunto si estoy viviendo demasiado ensimismada y egoísta. Contemplo las cosas que tengo. Las cosas ya son perfectas para mí. Mi casa, mis geniales padres, mis gatos, mis amigos. Encima de todo esto, puedo cantar cuanto se me antoje. Tengo instrumentos maravillosos…

Y pues sí. Nunca parece ser suficiente para ninguno de nosotros.
Siempre está presente el deseo de más.

Sin embargo, consciente y agradecida a diario de lo que tengo, es una cosa específica la que no me ha tenido del todo bien. Es sobre una injusticia específica hacia un aspecto en particular que me ha mantienido estancada. Es justo eso.

Nada perdura. Ningún bache es eterno (excepto los de cada calle de Guadalajara). Lo sé. Lo sabemos.

Leí el otro día esa frase tan cliché: Si con todo lo que tienes no eres feliz, con todo lo que te falta tampoco. Soy feliz. Me gusta mucho mi vida. Sólo necesito un cambio en ese particular aspecto. Aunque quizás debería comenzar a valerme un poco madre esa situación y contemplar más el resto de las cosas en mi vida que me hacen sonreir.

Y así entonces, la razón de mis ganas de llorar al escuchar esta canción no es porque yo esté un poco baja de ánimos, sino por la sensación que me provoca. Amo las historias en canciones tranquilas con voces que transmiten sentimientos. Que te hacen vibrar.

Mi ayer lo dediqué a mi casita, a preparar comida que traje hoy al trabajo. A ver Begin Again. Y estas cosas de mi cotidianeidad me hacen sonreir. Creo que, durante mi vida, he encontrado mucha más felicidad en los detalles simples que en cosas enormes.

¿Con qué cerrar?

Me encuentro sobre el intento de estar presente en cada momento y cada detalle cotidiano que hace tan bonitos mis días. Estar presente en eso para, poco a poco y de manera automática, dejar de enfocarme en el pesamiento que me tiene mal y que me distrae y me aleja de tantas cositas padres.

I met a man today and he smiled back at me,
There are thoughts like these that keep me on my feet…
That keep me on my feet
🙂

Leave a comment

Create a website or blog at WordPress.com

Up ↑